A pocas horas de final de año, solo queda hacer balance de una temporada atípica respecto a años anteriores.
Atípica, porque si años atrás mi objetivo era el campo a través en la temporada invernal y la pista en el periodo estival, este año el objetivo ha sido la ruta y el cumplir un sueño, que no era otro que debutar en la maratón. Muchos han sido los años en los que los resultados no han sido acordes a los entrenamientos realizados, pero si algo está claro es que la constancia y el sacrificio al final ponen las cosas en su sitio.
Quizás estancado por perseguir siempre los mismos objetivos cayendo en la monotonía, no tenía la ilusión que sin duda me devolvió la idea de debutar en maratón. La temporada invernal paso sin un objetivo claro, dedicado más a labores de gregario de algunos de los mejores compañeros y atletas de León.
Sin embargo, un día te levantas de la cama como un día normal, pero un momento puntual despierta en ti el deseo de volver a luchar por grandes retos. Así, sorprendí esa tarde a Villacorta, diciéndole que iba a preparar el maratón. Bueno a decir verdad no se si le sorprendí mucho, porque era una idea que el ya tenía clara desde hace mucho tiempo.
Como decía anteriormente, este nuevo reto me hizo ver que seguía teniendo ilusión, fuerza y espiritu de sacrificio por un deporte que me ha ayudado a crecer como persona.
Me da pena que mucha de la gente que está en este y otros deportes, confíe el éxito o el fracaso a algo tan impredecible como un mero resultado. Yo sin duda conseguí un buen resultado 2:20:13 en el debut en maratón y que podía haber sido mucho mejor, pero no es lo que más me enorgullece de los 6 meses de preparación.
Me quedo con mi capacidad de superación, con la capacidad de levantarme a las 7 de la mañana para salir a entrenar aún cuando apenas sentía mi cuerpo y por supuesto, viendo que mi propia planificación daba sus frutos. Antes de correr en Berlín para mi el objetivo estaba cumplido, el resto solo fue la guinda que le faltaba al pastel.
Y no hay mucho más que contar, porque ese fue el principal objetivo de la temporada. Ayer corri la tradicional san silvestre de mi localidad natal, Almazán, en la que pude conseguir la victoria. Siempre un placer correr rodeado de mi gente.
No termino el año en el estado de forma que hubiera deseado pos causas extra-deportivas, pero no hay mejor dicho que "el tiempo lo cura todo" y como decía, un día te levantas de la cama y vuelves a soñar con un objetivo y así va a ser.
Solo queda que pasen las navidades, para volver a luchar por un reto que ya está fijado, y el cual comentaré en una posterior entrada. Solo puedo deciros que ha vuelto, pero con más fuerza el Kike de Berlín.
Desearos a todos un feliz año 2013 y recordar: "Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto" (León Daudí)
lunes, 31 de diciembre de 2012
lunes, 17 de diciembre de 2012
TOCADO Y .........
A decir verdad no puedo deciros mucho acerca de mi vida deportiva, porque apenas han pasado cosas desde el maratón de Berlín.
Acabé contento, es más di las gracias mil veces por haber conseguido esa marca y por lo menos plasmar esos meses de esfuerzo en un resultado, que aunque me dejo un sabor agridulce lo valoro positivamente.
Sin embargo, los últimos meses han estado marcados por otros aspectos de mi vida personal.
No entiendo porque extraña razón, cuando mejor estas y más feliz eres, la vida se encarga de demostrarte que eres humano y que todo lo que sube baja.
Mi vida a dado un cambio de 360º y ahora lejos de León toca volver al pueblo que me vio nacer, junto a mis amigos de la infancia y por supuesto junto a mi familia.
No se si algún día y con el tiempo las cosas volverán a su sitio o si lo que ha pasado es por que simplemente tenía que pasar. No obstante, todo lo que pasa cada día a tu alrededor te hace aprender un poco más en la dura batalla que mantenemos con la vida.
No sirve de nada parar a lamentarse, porque no es la solución, simplemente hay que aprender de los errores y reconocer cuales son los de cada uno(yo he cometido muchos) y por supuesto dejar el orgullo a un lado, ese orgullo que en ocasiones nos puede hacer perder lo que más queríamos.
Aprendes a saber perdonar y a dar a las cosas el valor que estas merecen, aunque no sin perder muchas cosas en el camino antes de aprender esta lección. Ojala todos la hubiéramos aprendido ya.
Si algo tengo claro, es que nada puede ir a peor y que ojalá estos fueran todos los males que pasáramos en la vida.
A diario ves noticias que te ponen los pelos de punta como el último asesinato en EEUU o la muerte del último ciclista, pero seguro que todos tenemos casos mucho más cercanos y dolorosos. Es un simple ejemplo.
Así que si algo hay que sacar en claro es que cuando algo va mal, siempre puede ir peor y que la vida son dos días y hay que disfrutarla. El tiempo pone las cosas en su sitio y lo que tenga que ser será.
Toca ser fuerte y si te caes 6 veces hay que levantarse 7.
PD: Vive la vida como si fueras vivir siempre, vive cada día como si fueras a morir mañana.
Acabé contento, es más di las gracias mil veces por haber conseguido esa marca y por lo menos plasmar esos meses de esfuerzo en un resultado, que aunque me dejo un sabor agridulce lo valoro positivamente.
Sin embargo, los últimos meses han estado marcados por otros aspectos de mi vida personal.
No entiendo porque extraña razón, cuando mejor estas y más feliz eres, la vida se encarga de demostrarte que eres humano y que todo lo que sube baja.
Mi vida a dado un cambio de 360º y ahora lejos de León toca volver al pueblo que me vio nacer, junto a mis amigos de la infancia y por supuesto junto a mi familia.
No se si algún día y con el tiempo las cosas volverán a su sitio o si lo que ha pasado es por que simplemente tenía que pasar. No obstante, todo lo que pasa cada día a tu alrededor te hace aprender un poco más en la dura batalla que mantenemos con la vida.
No sirve de nada parar a lamentarse, porque no es la solución, simplemente hay que aprender de los errores y reconocer cuales son los de cada uno(yo he cometido muchos) y por supuesto dejar el orgullo a un lado, ese orgullo que en ocasiones nos puede hacer perder lo que más queríamos.
Aprendes a saber perdonar y a dar a las cosas el valor que estas merecen, aunque no sin perder muchas cosas en el camino antes de aprender esta lección. Ojala todos la hubiéramos aprendido ya.
Si algo tengo claro, es que nada puede ir a peor y que ojalá estos fueran todos los males que pasáramos en la vida.
A diario ves noticias que te ponen los pelos de punta como el último asesinato en EEUU o la muerte del último ciclista, pero seguro que todos tenemos casos mucho más cercanos y dolorosos. Es un simple ejemplo.
Así que si algo hay que sacar en claro es que cuando algo va mal, siempre puede ir peor y que la vida son dos días y hay que disfrutarla. El tiempo pone las cosas en su sitio y lo que tenga que ser será.
Toca ser fuerte y si te caes 6 veces hay que levantarse 7.
PD: Vive la vida como si fueras vivir siempre, vive cada día como si fueras a morir mañana.
jueves, 8 de noviembre de 2012
CADA UNO EN SU CASA
No corren buenos tiempos por Arcahueja, hace apenas una semana tuvimos que despedirnos de nuestra perrina "PISTA" de apenas año y medio. Parece mentira como un animal puede llegar a darte y aportarte mucho más que algunas de las personas de las que nos rodeamos a lo largo de la vida.
Además, a esto hay que añadir que tras la maratón, aunque he competido en algunas carreras, he estado descansando en lo que a entrenamientos se refiere y el cuerpo empieza a notarlo. Está siendo difícil el volver a entrenar, la preparación de la maratón fue dura y lo primero es recuperarse tanto mental como físicamente para poder volver a fijar otros objetivos.
Pero no es este el tema de esta entrada. Esta nueva entrada no tiene otra pretensión que dedicarles unas palabras a toda esa gente que no tiene suficiente con su vida o que se aburre y tiene que opinar sobre la de los demás.
Yo corro para disfrutar, para superarme cada día y por hacer algo con lo que he sido feliz desde que empezara cuando tenía 10 años.
Quizás para muchos de "esos" a los que hago referencia mis marcas-objetivos sean mediocres o malos y que ellos aunque en la vida los han conseguido, cuando entrenaban estaban para hacer "RECORD DEL MUNDO", pero que nunca llegaron hacer.
Me pueden criticar por correr carreras populares o por carreras internacionales, pero hagas lo que hagas siempre te criticaran.
Cuando voy a las carreras, no voy a decir que no me guste ganar, porque a todos nos gusta, pero lo que de verdad me gusta de las carreras es el ambiente. Si me quedara con algo sería con los momentos previos y posteriores a las carreras, cuando charlas con la gente popular, esos que no te mienten y te cuentas las cosas tal y como las hacen.
Estoy cansado de ir a las competiciones pongamos "profesionales" donde pareces un extraterrestre, porque eres el único que entrena y el único que hace muchos kilómetros, los demás no entrenan, están malos o entrenan 4 días a la semana, JA y luego sales a correr y el que no corre vuela.
Sin duda prefiero a la gente popular, el corredor de a pie, el que te cuenta lo que hace y te pide tu opinión.
Charlar con la gente, tomar unas cervezas, refrescos o lo que sea después de la carrera, esos son los momentos importantes.
El éxito y el fracaso con el tiempo desaparecen, pero los buenos momentos y los amigos, aunque sea en las carreras siempre permanecerán.
Así que por favor a todos aquellos eruditos, catedráticos y sabe lo todo, solo les pido que cada uno ya tiene bastante con lo que tiene, que pueden tener su opinión y es por supuesto muy respetable, pero que te lo digan a la cara y no te critiquen por la espalda, porque en este mundo lo que no se hace es lo que no se sabe.
Ojala fuera esto lo peor, pues no, luego todavía tienen la desfachatez de venir a saludarte y felicitarte con una sonrisa en la boca, mientras su cabeza esta pensando en como y perdonen la expresión JODERTE.
¿Cómo se puede ser tan hipócrita en esta vida? Así es señores, triste pero cierto, así que solo nos queda seguir haciendo las cosas bien para que te sigan odiando y acordándose cada día de ti.
Y por si alguien se da por aludido, que recuerde que todo lo que se desea a alguien, algún día le será devuelto multiplicado por dos.
martes, 16 de octubre de 2012
10KM DE LEÓN
Si bien es cierto que tras la maratón me encuentro en mi periodo de descanso, también lo es, que pese a no ser la mejor medicina para recuperar no podía perderme los 10km de la ciudad de León.
A medida que han ido pasando los días me he ido encontrando mejor, desapareciendo dolores y poco a poco recupero las ganas de volver a correr aunque sin un objetivo concreto, marcado por el momento que atraviesa este deporte y que hace que muchos de nosotros estemos sin equipo o pensando en cuál es la mejor opción que podemos tomar para esta temporada. Por delante de lo económico esta lo sentimental y prefiero correr para disfrutar que para sufrir.
Volviendo al tema que nos concierne, la carrera no me sorprendió demasiado en lo personal. Sabía que sería complicado el poder disputar el triunfo tanto por el nivel de los participantes como por mi estado de forma. Sin embargo, cuando me pongo en una línea de salida y me calzo las zapatillas, mi cabeza y mi cuerpo no saben correr a medias.
Así que sin poder ser de otra manera y tras el pistoletazo de salida a correr con un solo objetivo, salir a dar el máximo.
Los primeros metros transcurren tranquilos, hasta que Alaiz decidió tensar la cuerda y marcar un ritmo fuerte y continuado hasta la meta que le hicieron llegar en solitario con solvencia.
En lo que a mi respecta, mi cabeza quería correr más que mis piernas y salí a su estela, la cual solo pude seguir hasta el kilómetro 2. Tras estos 2 primeros kilómetros a poco más de 3min mis piernas se resentían y parecían hincharse, lo que me hizo sufrir de aquí en adelante.
Me costó recomponerme del esfuerzo y en muchos momentos pensé que no sería capaz de mantener el ritmo y que mis perseguidores darían buena cuenta de mi.
Realmente lo pasé mal y no conseguí disfrutar de la carrera hasta el último kilómetro en el que viendo la distancia con Alex tercer clasificado, decidí que era el momento de dejarse ir y disfrutar de una llegada a meta en pleno centro de León.
Sin duda, lo más bonito de la prueba, con gente a ambos lados de la calle gritando y aplaudiendo para llevarte en una nube hasta la meta situada bajo la majestuosa catedral de León.
Por detrás grandes atletas como Alex Martínez que pese a las molestias consiguió llegar tercero, eso si presionado en todo momento por Jorge Manuel Pérez que demostró estar muy fuerte pese a dedicarse en estos momentos al duatlón y triatlón.


Tras ellos Eduardo Valcarce que pese al momento de la temporada en el que nos encontramos es un asiduo en estas pruebas donde ha rozado en varias ocasiones la barrera de los 30min.
En 6º lugar Itamar del que nadie discute su calidad y que poco a poco va demostrando que esta puede ser la temporada de su eclosión. Aún así sorprendente su carrera, ya que es una distancia larga para el, y que no refleja su estado de forma.
Tras él el único corredor foráneo que se coló entre los 10 primeros Enedino García. Cerrarían el top 10 Jorge Blanco, que me recuerda en muchos aspectos a Roberto Alaiz y que parece haber despegado tras su participación con la selección española en el mundial de Barcelona. Gran carrera también para el por su juventud e inexperiencia en estas pruebas y al que le falto muy poco para ser superado por Guillermo Garcia en esa apuesta pendiente que tenían entre ambos.
Ahora para mi aún queda una semana de descanso, asi que habrá que aprovecharla para volver con más fuerza y en busca de nuevos retos.
Un saludo y felicidades a todos aquellos que el domingo consiguieron sus objetivos.
A medida que han ido pasando los días me he ido encontrando mejor, desapareciendo dolores y poco a poco recupero las ganas de volver a correr aunque sin un objetivo concreto, marcado por el momento que atraviesa este deporte y que hace que muchos de nosotros estemos sin equipo o pensando en cuál es la mejor opción que podemos tomar para esta temporada. Por delante de lo económico esta lo sentimental y prefiero correr para disfrutar que para sufrir.
Volviendo al tema que nos concierne, la carrera no me sorprendió demasiado en lo personal. Sabía que sería complicado el poder disputar el triunfo tanto por el nivel de los participantes como por mi estado de forma. Sin embargo, cuando me pongo en una línea de salida y me calzo las zapatillas, mi cabeza y mi cuerpo no saben correr a medias.
Así que sin poder ser de otra manera y tras el pistoletazo de salida a correr con un solo objetivo, salir a dar el máximo.
Los primeros metros transcurren tranquilos, hasta que Alaiz decidió tensar la cuerda y marcar un ritmo fuerte y continuado hasta la meta que le hicieron llegar en solitario con solvencia.
Me costó recomponerme del esfuerzo y en muchos momentos pensé que no sería capaz de mantener el ritmo y que mis perseguidores darían buena cuenta de mi.
Realmente lo pasé mal y no conseguí disfrutar de la carrera hasta el último kilómetro en el que viendo la distancia con Alex tercer clasificado, decidí que era el momento de dejarse ir y disfrutar de una llegada a meta en pleno centro de León.
Tras ellos Eduardo Valcarce que pese al momento de la temporada en el que nos encontramos es un asiduo en estas pruebas donde ha rozado en varias ocasiones la barrera de los 30min.
En 6º lugar Itamar del que nadie discute su calidad y que poco a poco va demostrando que esta puede ser la temporada de su eclosión. Aún así sorprendente su carrera, ya que es una distancia larga para el, y que no refleja su estado de forma.
Tras él el único corredor foráneo que se coló entre los 10 primeros Enedino García. Cerrarían el top 10 Jorge Blanco, que me recuerda en muchos aspectos a Roberto Alaiz y que parece haber despegado tras su participación con la selección española en el mundial de Barcelona. Gran carrera también para el por su juventud e inexperiencia en estas pruebas y al que le falto muy poco para ser superado por Guillermo Garcia en esa apuesta pendiente que tenían entre ambos.
Ahora para mi aún queda una semana de descanso, asi que habrá que aprovecharla para volver con más fuerza y en busca de nuevos retos.
Un saludo y felicidades a todos aquellos que el domingo consiguieron sus objetivos.
viernes, 5 de octubre de 2012
CRÓNICA DE UN SUEÑO LLAMADO MARATÓN
Han pasado ya unos días desde que el pasado domingo corriera en Berlín, tiempo necesario para recuperarme tanto física como mentalmente y poder invertir un rato en contar como fue mi primera aventura maratoniana.
Lo primero era llegar a Berlín y para ello decidí viajar a Madrid el viernes por la tarde, con objeto de descansar allí y no tener que madrugar al día siguiente para coger el avión. A las 8 suena el despertador, había que desayunar y llegar al aeropuerto para coger el avión antes de las 10:00. Hasta aquí todo perfecto, pero como suele pasar la hora de embarque se retrasa y no suficiente con ello cuando ya estamos montados en el avión a punto de despegar le comunican al piloto que hay mucho tráfico y hay que esperar. Que infierno, una hora más sentado en un asiento en el que pareces encoger por momentos. Finalmente y tras aterrizar en Berlín hay que buscar el hotel, así que un tren y camino de la ciudad. Menos mal que Alicia hacia de guía y ya conocía todo aquello.
Reconozco que en estos momentos estaba agobiado, aún tenía que coger el dorsal, saber lo que tenía que hacer con los avituallamientos, salir a rodar 20min, cenar y por supuesto descansar (como para no estar agobiado).
Recogido el dorsal y entregados los avituallamientos, volvemos al hotel y sin pensarlo me cambio para salir a rodar 20min. Para mí es un momento importante, porque asocio mucho las sensaciones que tengo con el día de la carrera. Para sorpresa mía, las sensaciones son inmejorables, yo diría que mejores que nunca así que llego al hotel pletórico, con las pilas cargadas y pensando ya en el día siguiente.
El transcurso de la noche no me sorprende mucho, apenas consigo conciliar el sueño y solo repaso una y otra vez el guión que quiero seguir al día siguiente.
Por fin, a las 5 de la mañana suena el despertador, hay que desayunar y dar un paseo para que el cuerpo a las 9 de la mañana este activado.
A las 8 rumbo a la salida, solo queda calentar y salir a cumplir un sueño.
A las 9 de la mañana, con puntualidad Suiza, se da la salida. Rodeado de los mejores atletas y otras 40.000 personas es difícil controlar los impulsos, así que la salida es fulgurante. Rápidamente me doy cuenta de que mi ritmo es otro y que es demasiado pronto para hipotecar la carrera.
Transcurridos 2km la carrera comienza a poner las cosas en su sitio y viendo el tiempo me doy cuenta de que los atletas que marchan a mi lado serán la compañía de carrera perfecta. No pueden ir las cosas mejor, uno de los integrantes del grupo lleva una liebre que pasa los kilómetros entre 3´16 y 3´20 con paso uniforme y sin tirones.
Yo colocado detrás veo pasar los kilómetros, incluso me da tiempo a ver los monumentos que nos encontramos al paso de la carrera.
Las sensaciones son buenas, las piernas funcionan como deberían pero a partir del kilómetro 18 mi estómago no está del todo bien y solo pienso en que sea algo pasajero. No más lejos de la realidad, a medida que pasan los kilómetros la cosa va a peor y entonces sé que así no llegaré a meta.
No hay tiempo para pensar y se que tengo que parar, el problemas es ¿donde?, un circuito abarrotado y en medio de la ciudad limitan mucho las cosas, así que sufro hasta el km 24 donde por fin encuentro un sitio donde parar. Los matices sobre este tema mejor las obviaremos jajaja.
De vuelta al circuito mi cabeza solo es capaz de pensar que el objetivo se escapa y que aún quedan 18km por delante. Sin embargo, el fracaso no va conmigo y no había llegado hasta Berlín para retirarme, así que mirando adelante veo que el grupo de las primeras chicas cuyo objetivo era bajar de 2´20 marchaba a no muchos metros por delante. En ese momento cambié el chip y me fui con fuerza a por el grupo. Transcurridos 2km ya me encuentro en el grupo, llevo fuerza y pienso en marcharme en solitario, pero 16km solo podrían ser un suicidio y más viendo que el ritmo del grupo era bueno 3´18 por km y que bajar de 2´20 iba a ser harto complicado.
Pasan los kilómetros y en el 37 noto que las piernas ya no sienten, corren como si fuera por inercia, y que no responden a las órdenes de mi cabeza. Solo quedan 5km y viendo el reloj del coche solo hago que hacer cuentas tratando de calcular el ritmo final. Se que no estoy muy lejos de mi objetivo a pesar de los contratiempos, pero los excesos no me han dejado mucha fuerza para alardes.
Kilómetro 41, no queda nada y hay que morir matando, así que cierro los ojos, y impulsado por el griterío de la gente que abarrotaba las calles (impresionante a lo largo de los 42km) me vacío en busca de un sueño que ya no estaba tan lejos.
Un último mil espectacular hasta la puerta de Brandenburgo desde la que se atisba la meta y donde el reloj me hace ver que mi sueño se me escapa entre los dedos. Finalmente 13 seg me separan de mi objetivo, siento rabia y se me escapa algún que otro juramento; eso si, sin mucho fervor, después de 42km las fuerzas son las justas para mantenerse en pie.
Ya en frío, y después de una ducha en el hotel, las cosas se ven de otra manera. Soy consciente de que la marca a pesar de todo es buena 2:20:13 y que el 2:18 ese día era posible. Me doy cuenta de que el trabajo, hasta ese día una incertidumbre, había funcionado y lo mejor de todo es que era mi propio plan de entrenamiento. Me dio pena porque el atletismo es un deporte en el que 2+2 no suman 4 y que es mas común que las cosas no salgan como deben, que las veces que si.
Una vez más, orgulloso de mi mismo por tener esa capacidad de sufrimiento y seguir adelante cuando las cosas más cuesta arriba se ponen y cuando lo fácil habría sido retirarse.
Ahora toca un merecido descanso, buscando nuevos retos y por supuesto buscando una nueva fecha para la próxima maratón
miércoles, 19 de septiembre de 2012
UNA SEMANA PARA LA HISTORIA
Ya que mucha gente se sorprende y se preguntan como se pueden hacer 190km en una semana, esta es la semana "top" que he realizado en la preparación del maratón.
LUNES: Mañana: 12km de rodaje en ayunas (a ritmos muy fáciles)
Tarde: calentamiento 6km + (500-500-1000)x6 recuperación de 1minuto entre series y 3 entre bloques + 2km trote suave. Con estas series el objetivo es trabajar la amortiguación del ácido láctico, por lo que los 500 son fuertes y el mil es a ritmo de carrera.
MARTES: Mañana: 1hora de rodaje en ayunas
Tarde: 10km ritmo medio y gimnasio + pliometría
MIÉRCOLES: Rodaje de 1h30min por la mañana en ayunas
JUEVES: Mañana: 12km de rodaje por la mañana en ayunas
Tarde: Cal 5km+ 500x30 recup 1min
VIERNES: Mañana: 1hora de rodaje
Tarde: 10km + gimnasio
SÁBADO: Mañana: 18km de rodaje
Tarde: 10km + abdominales-lumbares
DOMINGO: Mañana:12km rodaje
Tarde: cal 5km + 5000x3 recup 3min + 2km trote suave
Es difícil el poder aguantar tal carga de kilómetros, pero lo más difícil es levantarse al día siguiente. El verano hizo que los entrenamientos siempre tuvieran que ser a primeras y últimas horas del día.
Tenía la sensación de no haber terminado un entrenamiento y tener que empezar otro.
Por las mañanas era complicado el poder abrir siquiera un ojo y ya no digo el estirarse e incorporarse de la cama.
Mentiría si no dijera que varios han sido los momentos en los que me acordé del día en que tomé la decisión de debutar en maratón, pero si algo tenía claro cuando lo decidí es que el camino sería duro y que no solo mis piernas serían los elementos clave en esa preparación.
Me he dado cuenta de que por mucho que te funcionen las piernas, si no funciona la cabeza no llegarás muy lejos. No hay trucos, ni recetas mágicas, yo solo pensaba que si en ese momento estaba en ese lugar era porque yo así lo quería, pero sobre todo lo que más fuerza me daba era el llegar a casa con la satisfacción del trabajo realizado. Qué bonito es mirar atrás y ver que has sido capaz de hacer entrenamientos que al principio veías utópicos.
Noches sin poder dormir por los dolores de piernas, darte cuenta que en tu cuerpo hay muchos más músculos de los que se ven a simple vista, dormirte viendo la tele aún cuando lo que hay en la programación te interesa y mira que eso es difícil últimamente (este año había olimpiadas) es muy jodido, pero poder comer lo que quieres y seguir perdiendo peso, hacer 100km y acabar la semana pensando que no has hecho nada es un placer.
Todo lo malo tiene algo bueno y viceversa, solo hay que saber buscarlo.
Ahora solo queda comprimir el trabajo de 6meses en menos de 2h y 20min.
PD: Alguien tiene el WINZIP
LUNES: Mañana: 12km de rodaje en ayunas (a ritmos muy fáciles)
Tarde: calentamiento 6km + (500-500-1000)x6 recuperación de 1minuto entre series y 3 entre bloques + 2km trote suave. Con estas series el objetivo es trabajar la amortiguación del ácido láctico, por lo que los 500 son fuertes y el mil es a ritmo de carrera.
MARTES: Mañana: 1hora de rodaje en ayunas
Tarde: 10km ritmo medio y gimnasio + pliometría
MIÉRCOLES: Rodaje de 1h30min por la mañana en ayunas
JUEVES: Mañana: 12km de rodaje por la mañana en ayunas
Tarde: Cal 5km+ 500x30 recup 1min
VIERNES: Mañana: 1hora de rodaje
Tarde: 10km + gimnasio
SÁBADO: Mañana: 18km de rodaje
Tarde: 10km + abdominales-lumbares
DOMINGO: Mañana:12km rodaje
Tarde: cal 5km + 5000x3 recup 3min + 2km trote suave
Es difícil el poder aguantar tal carga de kilómetros, pero lo más difícil es levantarse al día siguiente. El verano hizo que los entrenamientos siempre tuvieran que ser a primeras y últimas horas del día.
Tenía la sensación de no haber terminado un entrenamiento y tener que empezar otro.
Por las mañanas era complicado el poder abrir siquiera un ojo y ya no digo el estirarse e incorporarse de la cama.
Mentiría si no dijera que varios han sido los momentos en los que me acordé del día en que tomé la decisión de debutar en maratón, pero si algo tenía claro cuando lo decidí es que el camino sería duro y que no solo mis piernas serían los elementos clave en esa preparación.
Noches sin poder dormir por los dolores de piernas, darte cuenta que en tu cuerpo hay muchos más músculos de los que se ven a simple vista, dormirte viendo la tele aún cuando lo que hay en la programación te interesa y mira que eso es difícil últimamente (este año había olimpiadas) es muy jodido, pero poder comer lo que quieres y seguir perdiendo peso, hacer 100km y acabar la semana pensando que no has hecho nada es un placer.
Todo lo malo tiene algo bueno y viceversa, solo hay que saber buscarlo.
Ahora solo queda comprimir el trabajo de 6meses en menos de 2h y 20min.
PD: Alguien tiene el WINZIP
sábado, 15 de septiembre de 2012
2 SEMANAS PARA BERLÍN
Ocupado
y en ocasiones perezoso han hecho que mi
blog este fuera de la actualidad que acomete mi día a día.
Seguramente,
haya gente que ni si quiera sepa que el próximo 30 de septiembre debutaré en
Berlín en el que será mi primer maratón y para el cual llevo trabajando desde
que este objetivo despertó de nuevo en mi la pasión y el espíritu de
sufrimiento que hace años atrás, tenía y
dedicaba a este deporte.
Los
últimos años han pasado sin pena ni gloria, centrado en otros aspectos de mi
vida, motivado quizás porque este deporte nunca me ha llegado a dar ni un poco
de lo que yó he dado por él. Puede parecer que muestre arrepentimiento de
practicar este deporte, pero sin duda que no es así. Nunca es uno mismo el que
mejor se describe, pero mucha culpa de ser como soy la tiene este deporte y si
hay algo de lo que nunca me arrepentiré en esta vida es de ser quién soy.
Hay
personas que ven en este deporte el simple sufrimiento, que es poco gratificante
y así es, pero solo a la vista de quién
nunca se ha decidido a probarlo.
Muchos
días han pasado desde que allá por el mes de Abril decidiera preparar en
maratón. El objetivo lo tenía claro bajar de 2h20min, así que solo quedaba
planificar el camino que me llevé a conseguir dicha
premisa.
Mi
amigo Clemente me dio las ideas principales. Trabajar la vía metabólica de las
grasas por medio de rodajes largos y en ayunas, trabajar la vía glucolítica
aeróbica por medio de series largas, trabajar la vía anaeróbica por medio de
series más cortas (500m en mi caso), trabajar el vo2max de vez en cuando para
quitar la “cabornilla” de las piernas y por último trabajar el reciclado del
láctico (demostrado que aporta hasta un 25% de la energía en el maratón) y como
no el trabajo de Fuerza.
Comencé
con ilusión y con ganas de comerme el mundo, como un niño cuando abre sus
juguetes en navidad, pero el paso del tiempo ha hecho que haya habido momentos
para sonreír y muchos momentos para sufrir.
Los primeros meses fueron llevaderos con volúmenes de unos 100km y
descansando un día en semana. Además las series largas no eran tan largas
1500-2000 y los ritmos llevaderos. A partir de aquí la cosa se ponía cuesta
arriba progresando en volumen y aumentando las distancias hasta llegar a las
semanas top de 180-190km. Fueron semanas en las que viví una montaña rusa de
sensaciones, con días en los que me comía el mundo y días en los que corriendo
me daban ganas de parar y tirar las zapatillas a tomar por donde amargan los
pepinos.
Lo peor
de todo ha sido la soledad en los entrenamientos. La época del año hace que
muchos de los atletas estén de vacaciones y los que no lo están es difícil que
puedan o puedas acoplarte a sus entrenamientos por la diferencia en los
objetivos.
En este
momento el trabajo está hecho y solo queda disfrutar de las sensaciones, de las
competiciones, pero sobre todo de saber que por muy duro que haya sido el
camino Yo he sido más fuerte.
Otro
día colgaré alguna de las semanas más duras de entrenamiento que he llegado a
realizar y algunas de las experiencias que he aprendido y que puedan ayudar a
quién un día se decida a probar el maratón.
PD: ¿Qué
pasará por la cabeza en 42km?
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